
sonia,
los días como hoy son extraños
algunos están repletos de cirios, asombro, suspensión,
esas voracidades de comerse el cosmos como si fuese un membrillo o una granada
y otros
son melancólicos y lánguidos
y rigurosos,
como lo indiferente, como el frío, como la suma de la nieve
¿acaso lorca no se hallaba en todos?
.
(…)
En lo habitual te tropiezo
en la vía solitaria, en Tirso de Molina
o Estació de França
en la base de la copa colma
en las estrellas y el sol amarillento
ese que aguanta la prenda en las alturas como alcayatas
e intenta mentirnos para prohibirnos la distancia.
los días como hoy son extraños
algunos están repletos de cirios, asombro, suspensión,
esas voracidades de comerse el cosmos como si fuese un membrillo o una granada
y otros
son melancólicos y lánguidos
y rigurosos,
como lo indiferente, como el frío, como la suma de la nieve
¿acaso lorca no se hallaba en todos?
.
(…)
En lo habitual te tropiezo
en la vía solitaria, en Tirso de Molina
o Estació de França
en la base de la copa colma
en las estrellas y el sol amarillento
ese que aguanta la prenda en las alturas como alcayatas
e intenta mentirnos para prohibirnos la distancia.